miércoles, 8 de diciembre de 2010

EL INFORME
PISA
REVELA QUE LA EDUCACIÓN ESPAÑOLA SIGUE EN LA UVI


Algunos de los que asistimos a la presentación del informe PISA que realizó el Ministerio por medio de su Secretario de Estado, Mario Bedera, comentamos que el enfermo sigue en la UVI. Muchos de sus argumentos sonaban a pretexto y los datos comparativos se enfocaban desde una perspectiva ventajista. Cuando el diagnóstico sobre la salud del enfermo es manifiestamente favorable, el médico mantiene otro semblante más eufórico y festivo. No fue así. La valoración descubrió que el enfermo está “estable”, lo que significa que no retroceder es avanzar. Por eso, nuestra impresión, a pesar de reconocer un ligero avance, no es optimista. Tampoco la tiene el Ministerio.
España, en esta evaluación, sigue por debajo de la media de la OCDE, que engloba a los países más desarrollados. Ocupamos el puesto 26 de 34. El estudio PISA se realizó en 2009 y analiza el rendimiento de 27.000 estudiantes de 15 años en la adquisición de competencias básicas. Se traduce en su capacidad para aplicar lo que han aprendido y se centró en la competencia lectora, aunque también evalúa otras competencias básicas sobre matemáticas y ciencias. Incluye a los 34 países de la OCDE más otros 30.
El mensaje ha sido claro:“mejoramos como mejora la OCDE”, pero no se ve un avance ni cualitativo ni cuantitativo. El diagnóstico es “Estable”.

Los datos más significativos son estos:

La puntuación obtenida en capacidad lectora por los alumnos españoles al finalizar Secundaria es de 481, cuando la media de la OCDE es de 492. Aunque estamos 11 puntos por debajo de la puntuación media de la OCDE (492), nuestra nota se encuentra dentro del mismo tramo de rendimiento (que va de 480 a 550 puntos), si bien nuestros puntos rozan el nivel inferior. La puntuación de 2006 fue 461; la de 2003, de nuevo 481; la de 2000, 493. Si dividimos los resultados en seis niveles de comprensión (de menor a mayor), encontramos a muy pocos estudiantes en los niveles más altos. El 20% de nuestro alumnado está en los niveles de competencia insuficiente. Cerca de nosotros, pero por encima, se encuentran Portugal, Italia, Grecia y Eslovenia. Por debajo, República Checa, Eslovaquia, Luxemburgo y Austria; también Chile y México.
La calificación española en Matemáticas es de 483, frente a la media internacional de 496. Subimos tres puntos respecto a 2006 (480), pero seguimos por debajo de los 485 puntos de 2003.
En Ciencias, los alumnos sacan un 488, la misma puntuación de 2006, aunque 13 puntos por debajo de la media internacional de 501.
En todos estos casos el informe de la OCDE considera que la diferencia de puntuaciones no es significativa.

Lectura

La prueba analiza la capacidad para obtener información, interpretarla y relacionarla con la experiencia y el entorno. En ninguna destacamos, aunque en la capacidad de relación hemos mejorado.
Los alumnos han obtenido mejor puntuación en comprensión de textos continuos (texto corrido) que en discontinuos (tipo esquema, listado, gráficos...), que es donde sacamos el resultado más bajo (473).

El peso de la inmigración

El estudio aborda los resultados por tipo de alumno. Así, las chicas siempre superan a los chicos en lectura, ocurriendo lo contrario en Matemáticas.
Lo que también constata el informe es el peso negativo que tiene el alumnado inmigrante en los resultados de comprensión lectora.
Mientras los estudiantes nativos (españoles) obtienen una puntuación de 488, más cerca de la media de la OCDE; los inmigrantes se quedan en 430. El informe constata que el alumnado inmigrante ha pasado de un 2% en 2000 a un 9,5% en 2009.

El despegue de los países asiáticos

El informe PISA sitúa a cinco economías asiáticas y dos oceánicas entre los 10 lugares del mundo donde los jóvenes aprovechan más su educación. El triunfador indiscutible del informe es China. Pero no porque su sistema educativo sea mejor que el de los países occidentales sino porque ha sometido a examen a Shanghai y Hong Kong: sus ciudades más ricas y avanzadas. La primera tiene los mejores índices en todas las categorías: 556 en el total, 575 en el de ciencias y 600 en el de matemáticas. La segunda logra un meritorio cuarto puesto en la lista general que se transforma en segundo cuando se tienen en cuenta sólo los conocimientos matemáticos.
Destacan también países como Australia (515), Japón (520), Nueva Zelanda (521), Singapur (526) y Corea (539), que dan idea del movimiento geopolítico que se está operando en el mundo. Los sistemas educativos de Oriente carburan mejor que los de Occidente con honrosas excepciones como Finlandia, Holanda o Canadá.
El informe arroja conclusiones interesantes. Por ejemplo, que la calidad de la educación no guarda relación con el grado de prosperidad de los países. La renta per cápita de Shanghai está muy por debajo de la de países como España o Portugal. Y sin embargo los supera por goleada en todos los indicadores.
Se constata, además, que los índices de lectura de las chicas son mejores que los de los chicos en todos los países. En cambio, ellos son mejores que ellas en matemáticas aunque la diferencia es menor en este aspecto. Más significativas son las diferencias entre los países. A un joven de Kirguizistán y a uno de Shanghai les separa una brecha educativa que equivale a seis cursos escolares.

Valoración del informe por Comunidades

Los resultados de este estudio, elaborado por la OCDE, indican que algunas autonomías como Castilla y León, Madrid o Navarra superan el promedio de la OCDE en las tres competencias analizadas (lectura, matemáticas y ciencia), mientras que otras como Andalucía, Baleares y Canarias, además de las ciudades autónomas Ceuta y Melilla, se encuentran por debajo.
El Secretario de Estado de Educación y FP, Mario Bedera, no quiso valorar estos resultados autonómicos pero sí puntualizó que las diferencias de rendimiento entre comunidades son de un 4%, un dato "despreciable" si se descuentan los factores socio-económicos y culturales de los alumnos.

Lo que sí subrayó es la escasa incidencia que ha tenido la repetición de curso sobre la recuperación de los alumnos. En este sentido adelantó que el Ministerio revisará las medidas sobre la recuperación y sus circunstancias. Mucho nos tememos que este sea un nuevo pretexto para facilitar, aún más, la promoción de curso. A esto hay que añadir que el mismo Sr. Bedera destacó que nuestro sistema educativo es de los “más exigentes” dentro de la OCDE. Él tendrá sus datos. De momento, no creemos que sea necesario relajarlos aún más, una vez que hemos constatado las consecuencias negativas de la LOGSE y nos tememos, en breve, el rastro que dejará la LOE.
A la vista de este informe PISA, algunos comentaristas han centrado su valoración sobre la necesidad de una mayor inversión y financiación en materia educativa. Entendemos que esta nunca es suficiente. No obstante, hay otros aspectos que conviene no descuidar como es la formación y respeto al profesorado, la cultura del esfuerzo, la educación en valores, el fomento de la lectura, etc. elementos que siempre han ido acompañados de resultados más favorables.
Joaquín Moreno Cejuela

Ver valoración del Ministerio sobre el Informe PISA

Ver texto del Informe PISA

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